El Banco Rojo volvió a la Facultad de Medicina como símbolo de la lucha contra la violencia de género

En memoria de todas las mujeres asesinadas por quienes decían amarlas, el Banco Rojo volvió a ocupar un lugar en el patio de la Facultad de Medicina, renovando su mensaje de reflexión, memoria y compromiso con la prevención de las violencias por motivos de género.

Del acto participaron el decano Dr. Adrián Alasino, autoridades de la Facultad, integrantes de los equipos docentes y de gestión, personal nodocente y representantes del Centro de Estudiantes.

El regreso del Banco Rojo fue posible gracias a un trabajo conjunto con el Centro de Formación Laboral N.º 408, cuyos estudiantes restauraron el histórico banco y, además, construyeron y donaron uno nuevo utilizando materiales reciclados. Este proyecto se desarrolla en el marco de los talleres de oficios que funcionan en la Unidad Penal de Batán, donde estudiantes de carpintería, herrería y pintura participan de una experiencia que combina aprendizaje, compromiso social y trabajo colaborativo.

Agradecemos especialmente a Gustavo Montañez, director del CFL N.º 408, por impulsar esta iniciativa junto a estudiantes y docentes, promoviendo un proyecto que trasciende la restauración de un objeto y se convierte en una valiosa experiencia de formación, concientización y construcción colectiva.

Este proyecto une educación, salud y justicia a través del trabajo conjunto, reafirmando el valor de la formación y del compromiso comunitario para construir una sociedad más justa e igualitaria.

Porque cada Banco Rojo nos recuerda que la violencia de género nos interpela a toda la sociedad y que la prevención también se construye desde la educación, la memoria y el compromiso colectivo.

 

Actualizado al Martes, 25 Agosto 2026 14:52